jueves, 11 de junio de 2009
ALFABETO DE LA NOVELA
B: Barcelona
C: Criaturas
D: Demonios
E: Eternidad
F: Felicidad
G: Germán
H: Hospital
I: Internado
J: Jugada
K: Kolvenik
L: Lúgubre
M: Marina
N: Noches
O: Óscar
P: Putrefactro
Q: Quedo
R: Resucitar
S: Serum
T: Teatro Real
U: Ultimátum
V: Venganza
Y: Yacer
Z: Zafarrancho
miércoles, 10 de junio de 2009
YO, AUTOR
CRUCES DE HISTORIAS
Marina se estaba poniendo unos pendientes delante del espejo mientras Óscar se acaba de poner el cinturón del pantalón. Se habían vestido de una manera formal. Habían quedado para ir a cenar a casa de los Cullen.
Bella y Marina se conocieron en la universidad y desde entonces se habían muy buenas amigas y cada sábado alguna iba a casa de la otra a cenar. Éste fin de semana le tocaba a Marina y Óscar a casa de los Cullen. Óscar y Edward no es que fueran muy buenos amigos pero se llevaban bien y para el rato que se veían hablaban de cualquier tema ameno y pasaban un buen rato. Bella y Marina se lo contaban todo, pero Bella nunca le había contado que ella y Edward eran vampiros, aunque Marina sabía que había algo, pero nunca quiso decir nada, porque al fin y al cabo, mientras que a ella o a su relación con Bella no influyera le daba igual.
Óscar estaba esperando en el coche mientras Marina acababa de arreglar y encontró una cosa en el asiento del conductor. Mientras iban a casa de los Cullen Óscar estaba muy callado. Ya habían llegado a la mansión de los Cullen cuando Marina dijo:
- ¿Qué te pasa Óscar? Estás muy callado…
- Nada –dijo Óscar de una manera cortante-.
- No me digas que no te pasa nada porqué sé que te pasa algo, así que dime –le dijo Marina muy segura-.
- En verdad, la que me tiene que decir algo aquí eres tú, ¿no crees que se te ha pasado algo por alto? –le dijo Óscar con un tono un poco impertinente-.
- ¿Qué se me ha pasado? –dijo Marina un poco desorientada-.
- Haber déjame pensar… ¡A sí! Pues que se te ha olvidado decirme que ¡ESTÁS EMBARAZADA! –dijo Óscar muy nervioso-.
- ¿Cómo lo sabes? – dijo Marina cortantemente-.
- ¡Encima! ¿A caso no tengo derecho a saber que mi mujer está embarazada? –dijo Óscar sorprendido-.
Entonces, Edward abrió la puerta de su casa muy majestuosamente como lo hacía todo siempre:
- Bienvenidos a casa.
- Hola Edward –dijo Marina y Óscar a unisono-.
- Pasad, pasad –dijo Edward ofreciendo la entrada a su casa-.
Marina y Óscar entraron a la inmensa mansión de los
Cullen. Se sentaron en la mesa donde iban a cenar. Bella entró en el salón junto a Edward con los platos que faltaban en la mesa. Ella y Edward se sentaron. Bella comenzó a hablar:
- Bueno Marina, ¿qué ha pasado de interesante en tu vida ésta semana?
- Estoy embarazada –dijo Marina cortantemente-.
- ¡Me alegro! – dijo Bella muy alegremente, hubiera dado saltos si no hubiera estado sentada-.
- Sí, enhorabuena –dijo Edward-.
- Grácias –volvieron a decir Óscar y Marina al unisono-.
HIPÓTESIS FANTÁSTICA
¿Qué pasaría si mi personaje se encontrara con Ron Weasly de Harry Potter?
Cuando Marina y Óscar están acorralados en el Teatro Real por las criaturas de Mijail, aparecería Ron Weasly:
[Óscar observa al chico que habia aparecido de la nada. Lleba un capa negra con un escudo cosido a la altura del pecho, tiene el pelo pelirojo y un palo en las manos parecido a una varita. Entonces Óscar le recuerda a Ron Weasly de Harry Potter.]
-¿Eres Ron Weasly? – le pregunta Óscar-.
- Ehh?? Sí, sí,… soy Ron – le dice Ron a Óscar un poco desorientado-.
-Cómo has llegado hasta aquí?
- La verdad, no tengo la menor idea… - le dice aun desorientado- Oye, ¿eso que es? – le pregunta Ron a Óscar señalando las criaturas de Mijail-.
- ¡Maldición! ¡Ya están aquí! ¡Corre! ¡Marina! –le dice ofreciéndole la mano a Marina-.
- Pero, ¿a dónde vais? Que yo no sé ir por aquí… - le dice a Óscar-.
- Ni lo sabrás si no corres, ¡vamos! –le chilla a Ron-.
- Pero, ¿por qué quieres correr? –le pregunta Ron a Óscar, aun más desorientado-.
- ¡PORQUÉ ESAS CRIATURAS NOS VAN A MATAR! ¡DÁTE PRISA! – le chilla Óscar-.
- ¿Matarnos?, no hay problema, pero avísame antes hombre- dice Ron-.
Acto seguido, Ron coge su varita y conjura un conjuro de manera que las criaturas se han quedado paradas, como si el tiempo se hubiera detenido.
-¿Ves? No sé porqué querías correr tanto… Para algo soy mago, ¿no? – le dice Ron a Óscar-.
- ¡Muchísimas gracias! De verdad. No sé como agradecértelo… - le dice Óscar-.
- Bueno, en verdad no me agradezcas mucho… La varita está rota y no creo que dure mucho el conjuro… Deberíais daros prisa… - le dice Ron un poco avergonzado-.
- ¿Qué?¿ Y no puedes hacer nada? – le pregunta Óscar-.
- ¿Qué más quieres? Encima que te doy tiempo… que mal agradecido eres…- le dice Ron un poco molestado-.
- Bueno, pues gracias. Gracias por éstos minutos de ventaja… ¡Hasta la próxima! – le chilla Óscar corriendo al lado de Marina-.
- ¡Adiós! ¡Qué os vaya bien! – le dice Ron, segundos antes de desaparecer-.
MÓNOLOGO INTERIOR [DESDE EL PUNTO DE VISTA DE ÓSCAR]
¡Oh no! Maldito despertador… Lo estamparía en la pared si fuera mío. No sé porqué diablos JF siempre tiene que poner la musiquilla ésta… Es tan patética y encima pesadísima. Lo que faltaba, ahora también JF se ha añadido a la musiquilla… ¿Por qué no me podrá dejar en paz? No creo que sea tan difícil. Va, venga, me voy a levantar ya porqué no aguanto esto… ¿Y ahora me tengo que vestir? Dios mío… ¡¡es lunes!! Y ahora después al profesor de filosofía… Que rollazo. Yo no tengo ganas de estar escuchando a nadie, bueno… a una persona si… Que ganas que sean ya las cinco para ir a ver a Marina. Aun me acuerdo de todo lo que la envuelve, es como si tuviera una burbuja que la envolviera. Su labios finos, esos ojazos, su pelo, su nariz… ¡No Óscar! ¡Para ya de pensar en ella! ¿No te das cuenta de que te estás enamorando de ella? ¿Y qué? ¿Qué más dará? ¿Qué hago? No sé qué hacer… ¡Me estoy volviendo loco! A demás, solo es una chica… Una chica muy especial… ¡Pero una chica! Sí, solo una chica… A demás, ¿acaso ella sabe algo de lo que sientes tú hacia ella? No sabe nada… Y nunca lo va a saber… ¿Para qué se lo voy a decir si me va a enviar a freír espárragos? Prefiero ser su amigo, de ésta manera, aunque no esté con ella, estaré cerca y me aseguro que no le ocurre nada… Sí, eso haré… ¡Ay que pesado el profesor! Me voy a concentrar en la clase que si no éste no para.


