miércoles, 10 de junio de 2009

CRUCES DE HISTORIAS

Marina se estaba poniendo unos pendientes delante del espejo mientras Óscar se acaba de poner el cinturón del pantalón. Se habían vestido de una manera formal. Habían quedado para ir a cenar a casa de los Cullen.

Bella y Marina se conocieron en la universidad y desde entonces se habían muy buenas amigas y cada sábado alguna iba a casa de la otra a cenar. Éste fin de semana le tocaba a Marina y Óscar a casa de los Cullen. Óscar y Edward no es que fueran muy buenos amigos pero se llevaban bien y para el rato que se veían hablaban de cualquier tema ameno y pasaban un buen rato. Bella y Marina se lo contaban todo, pero Bella nunca le había contado que ella y Edward eran vampiros, aunque Marina sabía que había algo, pero nunca quiso decir nada, porque al fin y al cabo, mientras que a ella o a su relación con Bella no influyera le daba igual.

Óscar estaba esperando en el coche mientras Marina acababa de arreglar y encontró una cosa en el asiento del conductor. Mientras iban a casa de los Cullen Óscar estaba muy callado. Ya habían llegado a la mansión de los Cullen cuando Marina dijo:

- ¿Qué te pasa Óscar? Estás muy callado…

- Nada –dijo Óscar de una manera cortante-.

- No me digas que no te pasa nada porqué sé que te pasa algo, así que dime –le dijo Marina muy segura-.

- En verdad, la que me tiene que decir algo aquí eres tú, ¿no crees que se te ha pasado algo por alto? –le dijo Óscar con un tono un poco impertinente-.

- ¿Qué se me ha pasado? –dijo Marina un poco desorientada-.

- Haber déjame pensar… ¡A sí! Pues que se te ha olvidado decirme que ¡ESTÁS EMBARAZADA! –dijo Óscar muy nervioso-.

- ¿Cómo lo sabes? – dijo Marina cortantemente-.

- ¡Encima! ¿A caso no tengo derecho a saber que mi mujer está embarazada? –dijo Óscar sorprendido-.

Entonces, Edward abrió la puerta de su casa muy majestuosamente como lo hacía todo siempre:

- Bienvenidos a casa.

- Hola Edward –dijo Marina y Óscar a unisono-.

- Pasad, pasad –dijo Edward ofreciendo la entrada a su casa-.

Marina y Óscar entraron a la inmensa mansión de losJustificar a ambos lados Cullen. Se sentaron en la mesa donde iban a cenar. Bella entró en el salón junto a Edward con los platos que faltaban en la mesa. Ella y Edward se sentaron. Bella comenzó a hablar:

- Bueno Marina, ¿qué ha pasado de interesante en tu vida ésta semana?

- Estoy embarazada –dijo Marina cortantemente-.

- ¡Me alegro! – dijo Bella muy alegremente, hubiera dado saltos si no hubiera estado sentada-.

- Sí, enhorabuena –dijo Edward-.

- Grácias –volvieron a decir Óscar y Marina al unisono-.



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